En los últimos años, el emprendimiento femenino se ha consolidado como uno de los principales motores de desarrollo económico y social en Colombia. El crecimiento de los negocios liderados por mujeres no solo responde a una tendencia empresarial. Para muchas colombianas y latinoamericanas, emprender se ha convertido en una alternativa para generar ingresos propios, alcanzar mayor independencia económica y construir nuevas oportunidades para sus familias.
De acuerdo con un análisis publicado por BBC Mundo, el emprendimiento femenino ha ganado relevancia en América Latina como una forma de superar barreras relacionadas con el acceso al empleo formal, las brechas salariales y la necesidad de equilibrar las responsabilidades familiares con la generación de ingresos.
Sin embargo, uno de los principales desafíos continúa siendo el acceso a recursos financieros que les permitan consolidar y expandir sus negocios. Por ello, el acceso a productos de microfinanzas y crédito productivo sigue siendo un factor determinante para transformar pequeños negocios en proyectos sostenibles y generadores de empleo.
Según cifras de Confecámaras, actualmente existen más de 717.000 empresas lideradas por mujeres en el país, lo que representa el 42% del tejido empresarial colombiano. Solo durante 2024 se crearon cerca de 106.000 nuevas empresas lideradas por mujeres, generando más de 942.000 empleos.
Además, el emprendimiento femenino suele estar estrechamente ligado al bienestar de los hogares. Estudios recientes muestran que el 84% de las mujeres empresarias depende de su negocio como principal fuente de ingresos para su familia.
Esta realidad coincide con lo expuesto por diversos análisis sobre el emprendimiento femenino en América Latina, que destacan cómo las mujeres han encontrado en los negocios propios una alternativa para alcanzar mayor independencia económica, flexibilidad laboral y mejores oportunidades para sus familias.
Aunque el emprendimiento femenino continúa creciendo, muchas mujeres encuentran obstáculos al momento de buscar recursos para fortalecer sus negocios: la necesidad de adquirir inventario, comprar maquinaria, ampliar un local, invertir en tecnología o aumentar la capacidad de producción requiere capital que, en muchos casos, no está disponible de manera inmediata.
Por esta razón, los créditos se han convertido en una herramienta clave para promover la inclusión financiera. Este tipo de financiación permite acceder a capital de trabajo para cumplir con las necesidades de pequeños negocios que, en ocasiones, encuentran dificultades para acceder a productos financieros tradicionales.
Hablar de microfinanzas para mujeres en Colombia es hablar de Fundación delamujer, una organización que durante más de 40 años ha trabajado para facilitar el acceso a servicios financieros a microempresarios y, especialmente, a mujeres emprendedoras de diferentes regiones del país.
Desde sus inicios, la entidad ha enfocado sus esfuerzos en apoyar a quienes buscan fortalecer sus negocios mediante soluciones de microcrédito orientadas a la compra de inventario, adquisición de maquinaria, ampliación de negocios y financiación de proyectos productivos.
Su propósito ha estado ligado al fortalecimiento del liderazgo femenino y a la inclusión financiera de mujeres que encuentran en el emprendimiento una oportunidad para mejorar su calidad de vida y la de sus familias.
Actualmente, Fundación delamujer continúa acompañando a miles de microempresarias colombianas mediante soluciones financieras responsables,, educación financiera y programas orientados al crecimiento de sus negocios.
Contar con acceso a recursos financieros adecuados puede marcar la diferencia entre mantener una operación estable o dar el paso hacia la expansión. En un país donde el emprendimiento femenino sigue ganando protagonismo, contar con aliados financieros especializados como Fundación delamujer permite que más mujeres transformen sus ideas en negocios sostenibles y conviertan sus proyectos en motores de progreso para sus comunidades.